Covid-19. Y lo que nos queda!

Domingo por la mañana, día de la madre, hace tanto calor que no se puede estar en la calle. A pesar de eso no paro de ver pasar gente por delante de mi casa, supongo que son las ganas de poder salir ahora que nos han abierto la veda.

La semana que viene empezamos la octava semana de confinamiento, para mucha gente, una más ingresada en los hospitales pensando que quizás no salgan de esta. Para los que estamos fuera quizás un poco menos conscientes de lo que está pasando.

Y lo que nos falta!. Hace unos días se hablaba de un año para volver a la normalidad, ahora ya se habla de «nueva normalidad». Quizás somos tan inconscientes que pensamos que como otras cosas, ya hay alguien para arreglarnos el marrón y que volveremos a lo que era nuestra feliz? Vida anterior.

Ayer leí que un restaurante que «antes» hacía lleno cada día, y que como todos ve preocupante el futuro próximo, recuperaba una maquina de hacer pollos a l’ast y ya esta pensando ahora que podrán abrir en reinventarse.
Un restaurante que el cubierto no bajaba de los 50 euros y que era de todo menos un restaurante de pollos a l’ast. El propietario decía que se han reinventado y que volvían a los orígenes, que no les daba miedo trabajar duro y si hacia falta sudar haciendo pollos, se sudaba!

Es momento de reinventarse, de no esperar a que alguien, y menos el gobierno nos ayude. Para muchos negocios ha significado la muerte anunciada, muerte que igualmente hubiera llegado. La venta online ha dado el paso de gigante que ha arrasado con los que se quejaban pero no hacían nada para reinventar-se o subir-se al carro.

Para muchas empresas ha significado descubrir el tele trabajo, y OH sorpresa según diferentes estudios la gente trabaja más en casa que en la oficina. Ayuda a la reconciliación familiar y de rebote ayuda al ahorro de las familias y de las propias empresas. Para un empresario quizás no sea necesario pagar un alquiler de una oficina para 50 empleados cuando físicamente necesita que estén 5. La nueva normalidad será diferente, ni mejor, ni peor, pero diferente.

Quizás las oficinas se replanteen sus espacios, para hacer espacios para reuniones, reuniones que muchas empresas han descubierto que se pueden hacer en remoto y de forma mucho más eficiente.

Quizás la gente se replantee en que gasta su tiempo libre, y en definitiva su dinero.

Un amigo mío, de los que no cena cuando pierde su equipo ha descubierto que puede vivir sin fútbol y que seguramente tampoco le llenaba tanto en su vida.
Cuántos de nosotros hemos redescubierto el tiempo en casa, con nuestros hijos, los juegos de mesa, agradecemos las pequeñas salidas que nos permiten, nos quedamos embobados con la primera florecilla que vemos en días sin salir de casa…

Es un momento para reinventar-nos, para valorar lo que ya tenemos, lo que hemos conseguido, para replantearnos el futuro, futuro que no llegará, sino que tenemos que construir, y no hay nada más apasionante que pensar en eso.

No importa si vendes pollos, si vendes ordenadores, prensa o haces piscinas, tienes, tenemos, la oportunidad, la necesidad de reinventarnos. Y no lo digo yo, lo dice Darwin.

No sobreviven los más fuertes, sino los que mejor se adaptan.

mayo 3, 2020

Etiquetas: , ,